La asamblea nacional es el espacio apropiado para debatir propuestas de Leyes que respondan a las necesidades de la comunidad, y esas propuestas se presentan de manera argumentadla, con los respaldos estadísticos, documentales y conceptuales que el tema amerite.Así mismo es el espacio para fiscalizar a todas las funciones del Estado y a cualquier autoridad o funcionario público; lo que debe de hacerse con la altura y las evidencias propias de un fiscalizador.
Las ofensas, las burlas , las actitudes groseras, vulgares , el irrespeto , la mediocridad en las exposiciones, la limitación para el análisis, la bajeza con los que piensan diferente, la descalificación, la autoproclamación de castidad y pulcritud, la utilización de el micrófono para difamar; no deberían tener cabida en una Asamblea Nacional.
Los ciudadanos debemos exigir que los representantes de los partidos políticos seleccionen a los ciudadanos más preparados como asambleístas y no a personas que realmente hacen quedar muy mal a sus partidos por la pobreza y limitaciones de su formación de sus exposiciones.
No más mediocridad en la Asamblea, el país requiere con urgencia un cambio radical para recuperar la dignidad parlamentaria.
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